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El software venezolano
necesita certificarse
Las empresas venezolanas que demandan software a la medida no suelen exigir certificaciones internacionales y, a su vez, nuestros desarrolladores, en su mayoría, no hacen el esfuerzo por certificarse. En momentos en que los requisitos del CMM, la certificación reconocida mundialmente, están evolucionando, la industria nacional de software tiene que apegarse a esas especificaciones para poder competir globalmente.
Velia Trías
Entre
las conferencias que se llevaron a cabo durante el evento Technocomm 2004,
la intervención de Yadixa Martínez, Directora de Calidad de DB Access,
cuya ponencia se centró en el desarrollo de software en Venezuela bajo los
modelos CMM/CMMI y la competitividad en el mercado global; y la exposición
de Enrique Yépez, Presidente de Ingeniería de Software y Calidad Aplicada,
ISCA, presentaron dos ópticas del desarrollo de software en Venezuela. Ambos
expositores coinciden en afirmar que las empresas venezolanas del sector
necesitan implantar procesos que les aseguren la calidad de los productos
obtenidos, pues a nivel mundial organizaciones de todos los tamaños han
abordado iniciativas de mejora de la calidad del software con énfasis en la
optimización de sus procesos de producción del mismo. Como
se sabe, el estándar mundial para medir la madurez de un proceso de
producción de software es el CMM, Capability Maturity Model, el cual fue
desarrollado por el Instituto de Ingeniería de Software de Pittsburg,
Estados Unidos. Este estándar cuenta con 5 niveles que marcan el camino a
seguir para mejorar la producción de software: 1.- Realizado, 2.-
Gestionado, 3.- Establecido, 4.- Predecible, y 5.- Optimización.
Posteriormente, se le hizo una mejora al estándar y surgió el CMMI,
Capability Maturity Model Integrated. “DB Access es la primera empresa venezolana en obtener una
certificación CMM nivel 2, pero como este modelo tiene vigencia hasta el
2005, ya estamos trabajando en la obtención del certificado CMMI nivel
3”, explica Martínez. Las certificaciones las otorga el Instituto de
Software Europeo, de Bilbao, ente que trabaja conjuntamente con el Instituto
de Ingeniería de Software de Pittsburg. Además de los modelos CMM y CMMI, existen otros mucho más
conocidos como el estándar ISO 9001 2000 que también mide la calidad, pero
es aplicable a las empresas en general mientras que CMM y CMMI están
enfocados a las empresas que desarrollan software. “El mercado está exigiendo calidad, pues los grandes
clientes que demandan servicios de Tecnología de Información están
exigiendo que sus proveedores tengan un compromiso con la calidad”,
interviene Yépez. Entonces, las organizaciones de sistemas se están viendo
en la obligación de seguir tendencias internacionales de calidad como las
normas CMM, CMMI y el Proceso Unificado de Desarrollo de Software. “El Proceso Unificado es un excelente estándar para que las
organizaciones empiecen a trabajar con calidad, porque ayuda a seguir los
diferentes marcos. Hay experiencias en Venezuela, como RCTV, CANTV y el
Banco Mercantil, por ejemplo, que han decidido implantar procesos de
calidad; pero el camino de la calidad no es un camino corto, toma años
poder conseguir un estándar ISO o CMM y las empresas locales empezaron hace
poco”, acota el Presidente de ISCA. Se estima que para el 2007 el desarrollo de software sea un
mercado de 50 billones de dólares, y serán las empresas más calificadas
del sector las que tomarán parte de esta torta. Nuestro más cercano
competidor es México, país que está realmente consolidado como proveedor
de servicios de tecnología de software, pero le podemos dar la batalla,
dice Martínez. |