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En Bytes Froilán Fernández |
| Los
dinosaurios saludables Para el lanzamiento reciente del
sucesor del T-Rex, el z9, IBM invirtió 1,2 millardos de dólares y
empleó 5.000 ingenieros, desarrolladores de software y expertos en
seguridad durante tres años para concluir el proyecto. El mes pasado, IBM anunció en Nueva York un nuevo mainframe, el z9, que duplica en rendimiento al T-Rex y viene acompañado de software y servicios dirigidos a mejorar la seguridad y la capacidad de virtualización, es decir, la flexibilidad para realizar diferentes tareas simultáneamente al definir “computadoras virtuales” en un mismo servidor.
Los anuncios fueron presididos por Bill Zeitler y Erich Clementi, vicepresidente de IBM y gerente del área de hardware, respectivamente. IBM también anunció la formación de una comunidad (agrupada en Blade.org) para el desarrollo de los denominados servidores blade, que agregan al esquema de servidores apilables en bastidores funcionalidades de red y de almacenamiento.
Marcelo Braunstein, gerente de ventas de Linux en IBM para América Latina, ilustra la fortaleza del área de mainframe para IBM: “En los últimos dos años, IBM ha despachado más capacidad de cómputo en sus mainframes que la que vendió en los 16 años anteriores”. Si bien el número de computadoras mainframes no crece exponencialmente, dice, la capacidad de cómputo que requieren las empresas sí lo hace.
“Una transacción de negocios en el pasado era
realmente sencilla, unos pocos bytes pasaban de un sistema a otro. En
cambio, la misma transacción en nuestros días actualiza una variedad de
sistemas conexos que incluyen la cadena de suministro o sistemas de
inteligencia de negocios, entre otros”. La empresa no plantea una migración automática del T-Rex al z9 por razones de escala, aunque este último puede verse como alternativa en el caso de una consolidación regional de servidores. Por ello, Santander o BBV son fuertes clientes potenciales, entre otras empresas de alcance regional. Parte de la oferta de software que acompaña al z9, está disponible también para el T-Rex, dice de Araujo. El desarrollo del z9 costó 1,2 millardos de dólares a IBM, quien empleó 5.000 ingenieros, desarrolladores de software y expertos en seguridad durante tres años para concluir el proyecto. “Con este computador estamos extendiendo la seguridad propia de los ambientes de mainframe a la red corporativa”, nos dice Erich Clementi. “Hemos incorporado sistemas de encriptado avanzado y la capacidad para implementar políticas consistentes de seguridad en toda la red”. El z9 puede realizar unas 6.000 transacciones SSL (del tipo que se realiza al consultar una cuenta bancaria a través de Internet) por segundo, lo cual triplica el rendimiento del z990, su antecesor, en esta área, dice Clementi. |