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La Ley Orgánica de Ciencia,
Tecnología e Inno
vación (Locti)

  A ponerse las pilas con el incentivo al conocimiento

La empresa privada y el Estado
enfrentan reto de la innovación

Heberto Alvarado

Hace ya algunos años me llené de inquietud y se incrementó mi impotencia ciudadana cuando aprecié que muchos proyectos científicos, tecnológicos y de incentivo a técnicas para impulsar la educación quedaban en anaqueles de las escuelas universitarias; invernando y olvidados cuando el país los necesita.

Si bien no se puede decir que la situación haya cambiado, existen en este momento preciso las circunstancias y en cierto modo la obligación para que dichos proyectos dejen de ser vistos como simples tesis para obtener un título profesional, un ascenso u otro tipo de reconocimiento.

Cometo el abuso periodístico de hablar en primera persona, pues estimo que soy testigo de muchos sueños, de muchas ideas que bien han podido ser soluciones tangibles y que quizás por una actitud egoísta y de visión a corto plazo, nunca pude ver ejecutadas.

Ahora la situación cambia, pues se le está dando importancia y relevancia al desarrollo e impulso del sector. Primeramente desde la Constitución, luego por la Misión Ciencia y sobretodo por la creación de la ley de Orgánica de Ciencia y Tecnología, que desde mi perspectiva, como desde la óptica de muchas empresas, es uno de los textos más avanzados que se han diseñado en la actual administración y que podrían, de pasar de ser letra impresa, iniciar verdaderamente la consolidación de un proyecto de país no dependiente del petróleo, si no de la creatividad e inteligencia de sus ciudadanos.

La ley Orgánica de Ciencia y Tecnología tiene varios puntos a favor. Primero, pone al sector en el estatus de interés público; segundo, promueve la creación de un Plan Nacional de Ciencia Tecnología e Innovación y tercero estimula, a través de incentivos fiscales, aportes de la empresa privada, que irán del 0,1 al 2% de las ganancias anuales que estas organizaciones tengan para el financiamiento de proyectos.

Además de estos puntos, que considero estratégicos, la ley tiene otros no menos trascendentes. A través del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, se involucra a todos los ciudadanos venezolanos con el impulso del sector. De igual forma, reconoce la participación del Estado para que esta participación no sólo se inicie, sino que se mantenga. Con el Observatorio Nacional de Ciencia y Tecnología, en teoría, se deberá tener una revisión constante de todos los proyectos que se estén generando; ellos tendrán la responsabilidad de rescatar muchas de esas creaciones que aun siguen dormidas.

Pero, donde quizás más progreso y respeto a los intereses de la nación se pueden plasmar en la ley, estará en la ocupación que todo este Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología tendrá para proteger la generación de conocimiento hecho en casa. Así se han construido las grandes naciones del mundo.

Objeto de esta Ley. Artículo 1.

La presente Ley tiene por objeto desarrollar los principios orientadores que en materia de ciencia, tecnología e innovación y sus aplicaciones, establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, organizar el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, definir los lineamientos que orientarán las políticas y estrategias para la actividad científica, tecnológica, de innovación y sus aplicaciones, con la implantación de mecanismos institucionales y operativos para la promoción, estímulo y fomento de la investigación científica, la apropiación social del conocimiento y la transferencia e innovación tecnológica, a fin de fomentar la capacidad para la generación, uso y circulación del conocimiento y de impulsar el desarrollo nacional.

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Los puntos de vista

En el resto de los artículos de este primer Dossier de EnBytes.com, se pulsa la opinión de los diversos sectores en torno a la Locti,

Empresas protagonistas. El sector privado, será uno de los grandes beneficiados y responsables. Al financiar proyectos, podría estar dando solución a problemas puntuales no solo de sus procesos productivos si no de la sociedad. Mejor aun, podrían desarrollar innovaciones que además de beneficiarlas a ellas, permitirán el surgimiento de más y mejor conocimiento.

Los incentivos fiscales, sin dudas son un gran estímulo. A través de esa inversión muchas organizaciones iniciarán lo que el argentino Bernardo Klislberg, califica como el Capital Social. Explica que la rentabilidad económica significa invertir en la gente y en su crecimiento económico e intelectual.   

Cuatro entrevistas integran este Dossier. Dieron su opinión el viceministro de Planificación en Ciencia y Tecnología, el doctor Luis Marcano; José Antonio Candiales, presidente de Hewlett Packard Venezuela; César Peña Vigas,  rector de la Universidad Tecnológica del Centro y Antonino Caralli, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Carabobo.

Vea los otros trabajos del Dossier sobre la La ley Orgánica de Ciencia y Tecnología:

  1. Introducción. Conociendo la LOCTI.

  2. "Reto titánico", dice el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

  3. Hewlett-Packard ve en la ley una herramienta para acortar la brecha digital.

  4. La Unitec exhorta a una mayor atención a los emprendedores.

  5. Los creadores abogan por una empresa proactiva y un estado eficiente.

  6. Artículos relacionados
    Protegiendo el Capital Intelectual
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  7. Documentos.