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Almacenes repletos
En una continuación del estudio ¿Cuánta información? realizado por la Universidad de Berkeley por encargo de la compañía de almacenamiento EMC hace siete años, IDC concluye que a partir de este año, los repositorios de datos comienzan a ser insuficientes para la avalancha de información digital que generamos a un paso cada vez más rápido. Entre los hallazgos del primer estudio, el más sorprendente fue que la cantidad de información creada en los cinco años anteriores al estudio superaba toda la información generada por la humanidad desde que los primeros escribas comenzaron a garabatear símbolos en tabletas de arcilla. En el año 2.000 se comenzó a usar el término exabyte, en una época donde el kilobyte y el megabytes (mil y un millón de caracteres, respectivamente) eran las medidas usuales de nuestros documentos personales. Sólo las grandes corporaciones hablaban de gigabyes (1.000 megabytes) y de terabytes (un millón de megabytes o mil giga).
La introducción del exabyte, entonces, constituyó una novedad. Se hizo necesario su uso para estimar la cantidad total de información que se generó en el 2.000: entre uno y dos exabytes. Este prefijo representa dos escalones por encima del terabyte, es decir, un uno seguido de 18 ceros. ¿Cuán grande es un exabyte? Si lo
medimos en libros, podríamos llenar unas 8 mil bibliotecas del tamaño de
la biblioteca del congreso de los EE UU.
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El siguiente peldaño
Ahora que usamos las redes para transmitir voz paquetizada, que el uso de la banda ancha estimula el consumo de audio y video digitales, o que las fotografías digitales atiborran nuestros discos duros, los exabytes serán insuficientes dentro de poco para medir la producción de información. En el estudio de IDC, también patrocinado por EMC, se revela que los datos almacenados en el mundo crecieron de 5 exabytes en 2003 a 161 exabytes en 2006. Esta información equivaldría a tener 12 pilas de libros de 120 millones de kilómetros de alto, casi la distancia de la tierra al sol. Mientras que los usuarios individuales comienzan a familiarizarse con los terabytes –sus discos duros de centenares de gigabytes ya empiezan a volverse obsoletos—y las empresas comienzan a planificar en petabytes (mil terabytes), el mundo se prepara para el 2010, cuando IDC prevé que se produzcan casi mil exabytes de información y se tenga que recurrir a los últimos prefijos que nos quedan: el zettabyte y el yottabyte. 1
byte = 1
caracter
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