Amazon entra en el negocio
de los libros electrónicos (II)

Reinventando la letra

La librería online más exitosa cree que con su nuevo dispositivo puede producir en los lectores el mismo efecto hipnótico de las obras impresas.

Los lectores digitales no son nada baratos. El Sony Reader se vende por 300 dólares y Amazon venderá el Kindle en $400. La ventaja de esta modalidad de distribución está en el precio de los libros que puede bajar considerablemente al eliminarse los costos involucrados con el libro convencional: impresión, transporte, almacenamiento y entrega.

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Otras ventajas de los libros digitales, que no encontramos ni en el más venerable o apreciado ejemplar de nuestras bibliotecas, las vemos en el acceso inmediato a un título determinado, la posibilidad de cambiar el tamaño de letra al gusto de cada lector, o la capacidad para almacenar una biblioteca completa, 200 libros ó más y otros cientos en tarjetas de memoria adicionales.

La posibilidad de conexión para renovar el contenido es otra ventaja exclusiva, por ahora, del Kindle de Amazon. “No se trata de un dispositivo, sino de un servicio”, dice Bezos. Amazon diseñó al Kindle para operar en forma independiente del computador. El acceso a la tienda electrónica se logra con pulsar una sola tecla, de modo que el usuario puede buscar información sobre libros, leer las críticas o incluir su propia opinión sobre un libro ya leído.

Para la adquisición de un libro hay también una tecla que simplifica el proceso. El texto se carga en pocos minutos y queda instalado en el Kindle, listo para ser devorado por el ávido lector.

paper-like screen

Introducción. 550 años después de Gutenmberg, nace el iPod de los libros



Imprimiendo en bits

El Kindle pesa 320 gramos, tiene una pantalla de 6 pulgadas, 800 x 600 pixels y posee una ventaja en el hardware respecto a sus competidores: posee un teclado Qwerty que facilita la interacción con la tienda electrónica y con las fuentes de contenido. Solo en noticias, Amazon logró acuerdos con unos 70 diarios, entre los que figuran el Wall Street Journal y el NY Times.

Las baterías tienen aliento suficiente para unas 30 horas de lectura y se recargan en dos horas. Una desventaja, que seguramente está relacionada con la eficiencia de la batería, es que el Kindle no cuenta con retro-iluminación. La lectura sin una iluminación exterior suficiente, se realiza con una lámpara externa.

El teclado permite también búsqueda de frases en los textos almacenados, así como la labor de administración de la biblioteca almacenada.

Tomar algo tan evolucionado como el libro y proponer un dispositivo que mejore la experiencia es el reto más grande de Amazon. ¿Puede el Kindle cambiar la manera de leer de las personas? “Tal vez; mientras duren las baterías”, dice el periodista Steven Levy.